Mi primera clase de Yoga: 5 Consejos para empezar a practicar

Mi primera clase de Yoga: 5 Consejos para empezar a practicar

Por: Cynthia Carmona

 

Se acerca el Día Internacional del Yoga, pero este año, en vez de contarles las maravillas de esta práctica (como usualmente hago) voy a contarles la historia de mi primera clase de yoga. Ya saben, para que se rían un ratico.

Imagínense el impacto que causó en mi vida que han pasado 14 años y todavía la recuerdo como si fuera ayer. Celebremos esta maravillosa práctica echando cuento y a la par les daré algunos consejos -por si están pensando en probarla pronto.

 

1. Mi primera clase de yoga no me encantó (así que por favor, si te pasó lo mismo dale otra oportunidad)
 

Exactamente como leen. Mi relación con el yoga no fue ¨amor a primera vista¨ y no lo consideré ¨fabuloso¨ porque era ¨muy tranquilo para mi¨

Así que si ya lo probaste y no te pareció ¨wow¨ por favor, dale al menos una segunda, tercera o cuarta oportunidad. Cuando eres atleta de alto rendimiento o estas acostumbrado a realizar ejercicios de alto impacto, levantar pesas o trotar varios kilómetros, moverte lentamente y con consciencia puede parecer aburrido.

Las mentes inquietas no solemos conectar de inmediato el movimiento, el pensamiento y la respiración, así que durante toda la clase pensamos cosas como: ¨Cuanto tiempo faltará…¨¨Cuando termine aquí voy a hacer tal cosa…¨Esto es demasiado lento para mi¨

En la primera clase tu mente no estará 100% presente en la practica por lo innovador que resultará todo así que, por favor, si vas a empezar a practicar proponte hacerlo durante un mes completo y te prometo que después de ese mes sí te vas a enamorar.

Te sentirás más controlado, relajado, fuerte, flexible, saludable y feliz.

 

2. Pasé mucho rato de la clase tratando de averiguar: ¿Qué fue lo que dijo el instructor?
 

Los maestros de yoga tradicional dirigen sus clases en sánscrito (una de las lenguas indoeuropeas mas antiguas y el lenguaje clásico en India) por eso la mayoría de los principiantes no entienden nada de lo que está pasando.

La palabra ¨asana¨ en sánscrito se traduce al español como ¨postura¨así que cada vez que la escuches se trata de la descripción de alguna postura en particular.

Al principio es raro, pero después te vas familiarizando con los nombres y asociándolos con las poses. La primera que te vas a aprender es Shavasana (te lo prometo) Es la postura que harás al final de la clase y es deliciosa. Todavía sigue siendo una de mis favoritas.

Fotografía: @Antropoyoga

 
3. Mirar a los demás es más común que mirar hacia tu interior.
 

Eso de aprender a conocernos a nosotros mismos, reconocer emociones, sanarlas y crear una mejor versión de ti durante la practica pasa mucho, mucho tiempo después. En mi primera clase de yoga solo podía ver como todos subían y bajaban al mismo tiempo y yo solo trataba de seguirlos y mantener el ritmo. A veces lo lograba, a veces no. Me sentí medio perdida, pero no dejé de intentarlo y poco a poco le agarré el ritmo.

Los saludos al sol son secuencias muy comunes en las clases de yoga, lo cual puede hacerlos parecer una coreografía que todos se saben, menos tu. Ten paciencia, te los vas a aprender más rápido de lo que piensas, pero si eres de los que les gusta estudiar haz click aquí y échale un vistazo a estos movimientos antes de entrar a clase.

 

4. Me reí en varios momentos (a escondidas) y en otros me sentí ridícula.
 

Entre cantar mantras (que no sabía que significaban), seguir algunas instrucciones incómodas como la activación de ¨Mula Bandha¨ o cerrar los ojos en un lugar desconocido lleno de personas desconocidas, me encontré varias veces riéndome o abriendo el ojito escondida para que no me viera nadie.

Creo que esto nos pasa a todos. El temor a lo desconocido nos causa incomodidad, risas o vergüenza, pero este es un recuerdo que todavía me hace sonreír.

Sonreír mientras practicas yoga es vital, porque haciéndolo das una orden de felicidad a tu cerebro que cambia tu estado de ánimo de forma inmediata ¿Qué mejor motivo para empezar a practicar que ponerte feliz?

Si en algún momento te da risa durante tu primera clase, por favor sonríe. Es normal, nos pasa a todos y además es muy saludable.

 

5. Sentí frustración por las poses imposibles de lograr.
 

Si, a pesar de todo mi entrenamiento y flexibilidad hubo mucho que no pude hacer en esa clase (y todavía hay mucho que no puedo hacer) No entendía como ¨entrar o salir¨, me caía o simplemente ¨no llegaba hasta ahí¨

Nos pasa a todos, pero en mi caso fue un motivador para volver y hacerlo mejor cada día (así de competitiva soy conmigo misma)

14 años después reconozco que mi inicio en el Yoga no fue como pensaba iba a ser (relajante y simple) pero fue exactamente como debía ser. Hoy sigo encontrando una nueva experiencia en cada practica, antes, durante y después del embarazo ha sido totalmente diferente.

En cada clase aprendo, me reto, me divierto, suelto, sano y hago reset para vivir mejor. En el mat y en la vida ¨todo principio es penoso¨ así que solo sigue intentándolo. Sentirás los beneficios muy pronto y te vas a enamorar de esta forma de conectar contigo mismo y con el universo entero.

Namaskar (Yo saludo, respeto y celebro la divinidad que hay en ti)

¡Feliz día Internacional del Yoga!

Fotografía: @Antropoyoga

Por: Cynthia Carmona